En el colegio al que yo iba no se podía fumar (como en ningún colegio). Nos lo avisaron el primer día de curso; todas las clases juntas en el Salón de Actos. No se podía fumar –así nos dijo el Cubo- pero los alumnos que lo hicieran, a partir de 2º de BUP, debían hacerlo junto a los cuartos de baño.Ayer fui al teatro con unos amigos a ver Los Productores. No se podía fumar pero había ceniceros en el vestíbulo. No se podía fumar pero me encendí un Ducados. Al poco me preguntó otra persona(1):- Pero, ¿se puede fumar aquí?- No, no se puede –le respondí yo.- ¡Ah! Como está Vd. fumando….- Sí, sí. Pero no se puede.Y siguió su camino hacia la barra.Seis caladas después vine un joven ujier a reprenderme. Me disculpé y lo apagué en el cenicero.
Faltaría más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario