
Soberbio el concierto de anoche de los Who en el Palacio de los Deportes. No importa que sólo supiéramos corear 'mai llenereision', lo bien que tocaron hizo que disfrutásemos en todo momento.
La escenografía incluyó tres grandes pantallas para ver al grupo desde lejos -la media de edad no descartaba la miopía y aún la vista cansada- y tres más pequeñas con fotos del grupo cuando todos tenían pelo y escenas de Brighton en "Quadrophenia".
Lo pasamos bien y fue una buena ocasión para ver de nuevo a Javi y a Meneses y conocer a gente nueva: las amigas de Carmen. Por cierto que Elena "la de nombre múltiple" (la oí presentarse con dos nombres distntos y aún sus amigas la llamaban con un apodo) bailó como una loca.
Las anécdotas del concierto fueron varias. El Alfonsito tropezó con un cable y paró la actuación durante un rato (o eso pensamos). Vimos a un tipo trajeado con la camisa por fuera cantando y bailando fuera de sí. Y tuve ocasión de dirigirme al nota de Amaral en la cola del cuarto de baño. Le conminé a que dijera que era famoso para ver si le colaban, pero me ignoró y perdí la ocasión de preguntarle si era calvo -¿no os habéis fijado en que siempre lleva gorra? Al final, en las escaleras de salida pude oír a uno citando a Leónidas en "300" y gritando "¡Espartanoooooooooooooooos!" .
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